Tiempo atrás, ese desagradable vicio que tanto irrita a Nuestro Padre galopaba por las quebradas veredas (en ese entonces quebradas porque luego de las faraónicas obras de vialidad llevadas a cabo por Tabaré "El Constructor", las mismas tienen calidad e higiene tal que se puede comer de ellas y hasta lamer las raspas sin inconvenientes)de mi querido barrio de La Figurita. Un censo realizado en los oscuros años 80's reveló que nuestro barrio era el más fumador del país, con una media de 45 cigarrillos al día por habitante, y además ostentaba el record de ser la pobalción más fumadora de tabaco negro en todo el territorio nacional.Mi querido amigo y vecino, Aristófanes Tolomeo Gutiérrez, elevaba esa media de manera violenta.
Tal era el poder de hipnosis inducido por el vil vicio que una comisión vecinal aprobó la instalación de armadores de cigarros en cada manzana. Estos singulares artefactos consistían en un motor de fusca de 1300 cc que utilizaba todos sus 75 caballos de fuerza para armar un cigarro, proceso que llevaba 5 minutos aproximadamente. El estrambótico artefacto fue inventado y desarrollado por mi amigo Aristófanes Tolomeo Gutiérrez, poseedor de un título en Mecánica del Fusca del Instituto Politécnico de Cracovia, donde vivió y estudió por años. La máquina fue bautizada por el mismo Aristófanes como AMOFUMAR(Adaptación de MOtor de Fusca Usado para Máquina ARmadora). El aceitoso y ruidoso artilugio infernal poseía una boquilla donde se colocaba el tabaco Cerrito o Perú (las vedettes en cuanto a marca de tabacos en La Figurita) y otra donde se colocaba la hojilla Atala (marca rey en el barrio, de facto, mucha gente fue agredida por usar de la marca Job). Luego de aproximadamente 5 minutos y de consumir medio litro de nafta super el cigarrillo salía perfectamente armado y listo para fumar.
El elevado consumo de combustible que insumían las decenas de AMOFUMARs resultaba en altos costes para los felices y emprendedores figurisenses. Para cubrirlos, la comisión vecinal decidió recaudar fondos de diversas maneras. Mi querida vecina Nelly Sosa (experta en cocina popular barrial) puso un puesto de torta fritas y frituras en general en el Parque Nasazzi, el cual fue desmantelado violentamente por los esbirros del mayor delincuente de la Historia Humana, Francisco "Paco" Casal, quien posee los derechos para la venta de frituras y afines en escenarios deportivos menores. Aristófanes Tolomeo Gutiérrez se dedicó a dar clases de fumar, un arte que dominaba con experticia, en grupos de alcólicos anónimos, los cuales querían sustituir su adicción a las bebidas espirituosas con tabaco. Estas y otras actividades llevadas a cabo con sacrificio por otros nobles figuritenses sirvieron para mantener por años a los AMOFUMARs. Es que era todo un motivo de orgullo en el barrio estos armadores mecánicos. El ruido a fusca era constante, era parte del ADN del barrio, junto con el hedor a la nafta brasilera que se empezó a traer de manera clandestina desde la hermosa y fronteriza ciudad de Río Branco, emporio comercial si los hay.
Pero los figurisenses comenzaron a sufrir su tabaquismo empedernido. Al ruido de los AMOFUMARs se sumaron los constantes ruidos de toses de los habitantes, conformando un grotesco concierto de ruidos mecánicos y pútridos catarrientos sonidos onomatopéyicos que parecían salidos de un disco de la bárbara degenerada de Björk. A todo esto los castigados y alquitranados pulmones de los figuritenses se convirtieron en máquinas expulsadoras de catarro negro, el cual era vertido en las veredas, tapizadas estas de colillas, creando una inmunda pasta de colillas y catarro.
La situación no daba para más. Pero los figuritenses parecían incapaces de escapar a su angustiante situación. Los tiempos de oro del reconocido tabaquismo figuritense estaban pasando. Las viejas glorias, como la obtención del Campeonato Metropolitano de Fumadores 1987 (donde el conjunto figuritense ganó en la hora sobre el combinado del Barrio Maracaná, claro favorito a llevarse el palmarés, logrando una de las mayores hazañas en la historia de la disciplina) cada vez eran más lejanas e inalcanzables. Los figuritenses estaban atravesando una profunda crisis de identidad. Pero el primero de marzo del glorioso año 2006 los figuritenses fueron salvados de las inmisericordes garras de la perdición gracias a Nuestro Padre Heterno, el Dr Tabaré Ramón Vázquez, máximo exponente de las ciencias medicinales en nuestro país, incansable luchador contra el terrible mal que aquejaba a los virtuosos figuritenses.
Como parte de Su plan en contra del demoníaco vicio se removieron de las derruidas calles de La Figurita los numerosos AMOFUMARs. Los aceitosos artefactos fueron desmontados para ser utilizados en la molienda del trigo público para llenar los desbordantes Cilos Públicos, que alimentaron a miles de ciudadanos. Los pulmones de los figurisenses fueron lavados a profundidad por recias enfermeras y durante un tiempo brigadas barriales, las cuales yo mismo comandaba, patrullaban en escuadras, apaleando con firmeza a los que osaban desobedecer las salvadoras órdenes de Nuestro Padre. El plan resultó de una efectividad única en la Historia Universal, solo como Tabaré es capaz de implementar.
Luego de la primera fase, caracterizada por su firmeza para con los más débiles, que caían en manos de la intoxicante nicotina, la doctrina de cero tolerancia se suavizó. Luego, como resultado de eso, solo unos pocos fuguritenses volvieron al antipatriota hábito. Uno de ellos fue el genio creador detrás de los AMOFUMARs, Aristófanes Tolomeo Gutiérrez, mi querido vecino y amigo, quien retornó con su asqueante rutina de fumar como un condenado. Por esa razón estuvimos distanciados por meses, en los cuales le prohibí la entrada a nuestro querido bar, el "Cartago En Llamas", que luego del aquel memorable primero de marzo de 2006 se encuentra libre de humo de tabaco, y no menos libre de tertulias entre amigos, grapa con limón y cassin.
Es en agradecimiento a Nuestro Padre Salvador que en el día de hoy, un día de júbilo intoxicante, divino y revelador, acudí en mi citroneta marrón, con mis mejores galas, a la presentación de la mayor obra literaria de la Historia Humana: "Crónica de un Mal Amigo". Pieza de una prosa de carácter Divino, como solo Tabaré puede crear, asistido por los cientos de escribas que colaboraron con sus puños y letras en la redacción de las eternas palabras. Una pieza literaria en la cual Nuestro Padre relata de manera hipnótica sus hazañas y actos heroicos que conformaron su épica e incansable lucha contra el tabaquismo. Creo que se trata de la mayor obra literaria desde La Ilíada y La Odisea, del poeta Homero. Revolucionará la Literatura Universal de manera nunca antes vista, marcará un antes y un después y salvará billones de vidas a lo largo y ancho del Orbe. Y quien afirme lo contrario seguro sea una absoluto demente fuera de quicio. Ni los viles opositores al Magnánimo osan cuestionar la grandeza de la obra.
Es todo por hoy fieles seguidores de Nuestro Padre. Ya estoy por salir de mi mostrador en División Catastro de la IMM para comprar varios ejemplares de "Crónica de un Mal Amigo" para leer una y otra vez, cosa que aún no hice.
Hasta el próximo relato.
Viva la Pax Tabárea!
Siempre fieles!
viernes, 4 de febrero de 2011
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